viernes 7 de enero de 2011

A Perita


No temas tía Pera, no dudes, no dejes que el miedo invada como lo hizo ya el cáncer. No te apresures, pero tampoco prolongues. Concluirá pronto el ciclo, pero comenzará otro, alguna parte de mi alma lo sabe y en alguna otra parte nos volveremos a encontrar. No te mortifiques por lo que tus palabras, silenciadas por lo que haga el bisturí en tu garganta, no alcancen a pronunciar. Lo sabemos de sobra... nos amas. Yo sabré llorar por ti; quizá no mucho, no poco, lo suficiente para entender por qué te vas, perpetuaré tu nombre en algún rincón y para mí… permanecerás viva por siempre.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada